SciELO - Scientific Electronic Library Online

 
vol.32 issue33Local markets and digital technologies: among e-commerce and new forms of conviviality¿Development or ‘bien vivir’? author indexsubject indexarticles search
Home Pagealphabetic serial listing  

Services on Demand

Journal

Article

Indicators

  • Have no cited articlesCited by SciELO

Related links

  • Have no similar articlesSimilars in SciELO

Share


Anthropologica

Print version ISSN 0254-9212

Anthropologica vol.32 no.33 Lima  2014

 

VIOLENCIA DE GÉNERO

 

Trayectorias y ciclos de explotación sexual y trata para la explotación sexual de mujeres en la Amazonía peruana*

Trajectories and cycles of sexual exploitation and trafficking for sexual exploitation of women in the Peruvian Amazon

 

Jaris Mujica

Pontificia Universidad Católica del Perú

Profesor del Departamento de Ciencias Sociales de la Pontificia Universidad Católica del Perú e investigador del Laboratorio de Criminología Social de la PUCP. Correo electrónico: jmujica@pucp.edu.pe

 


RESUMEN

La explotación sexual comercial es una actividad constante y extendida en varias partes del Amazonía peruana. en los alrededores del puerto fluvial de Pucallpa, en la región Ucayali, esa práctica aparece sistemáticamente: las adolescentes que atienden las precarias tabernas alrededor del puerto y aquellas dedicadas a las labores de cocina en los campamentos madereros son víctimas de explotación constante, y muchas de ellas también de trata de personas. este artículo se dirige a reconstruir la trayectoria de vida y el ciclo de reproducción de las formas de explotación en una muestra de veinte mujeres, y se concentra en: (i) la evidencia de formas de explotación estacionales; (ii) la trayectoria de vida de estas mujeres que muestra pasos en una cadena de explotación de varias etapas y en diferentes áreas de trabajo; (iii) en ese contexto, la explotación sexual y la trata parecen no ser fenómenos permanentes sino estar concentrados en un momento de la trayectoria y detenerse con la maternidad, entre los 19 y 25 años, y (iv) con la maternidad y el asentamiento matrilocal, las hijas e hijos repiten el ciclo y reproducen la cadena.

Palabras clave: trata de personas, explotación sexual comercial, crimen, ciclo de vida, adolescencia, Amazonía, Perú.

 


ABSTRACT

The commercial sexual exploitation is a constant activity in the Peruvian Amazon. Around the river port of Pucallpa in Ucayali region, the practice appears systematically: teenage attend taverns around the port, and those dedicated to the work of cooking camps logging, are victims of constant exploitation and many also of trafficking. this article aims to reconstruct the path of life and reproductive cycle of the forms of exploitation in a sample of 20 women, and focuses on: (i) evidence of seasonal forms of exploitation; (ii) the path of life of these women showing steps in a chain holding several stages and in different work areas; (iii) in this context, sexual exploitation and trafficking are not permanent phenomena, are concentrated in one point in the path and stopped to motherhood, between 19 and 25 years; (iv) with motherhood and matrilocal settlement, daughters and sons repeat the cycle and reproduce the chain.

Keywords: trafficking persons, sexual exploitation, crime, adolescents, Amazon, Peru.

 


EL OBJETIVO DE LA INVESTIGACIÓN Y EL CONTEXTO DEL ESTUDIO

La explotación sexual comercial es una actividad constante y extendida en varias partes de la Amazonía peruana (Mujica, Zevallos y Vizcarra, 2013; Mujica y Cavagnoud, 2011; CHs, 2010; OIT, 2007; ECPAT, 2005; Basili, 1990). En los alrededores del puerto fluvial de Pucallpa, en la región Ucayali (al este de la Amazonía central del país), y en los campamentos madereros (legales e ilegales) en la ruta norte del río Ucayali, esta práctica aparece sistemáticamente. Las niñas y adolescentes que atienden las precarias tabernas alrededor del puerto fluvial y aquellas dedicadas a las labores de cocina en los campamentos madereros son víctimas de explotación sexual de forma constante, y muchas de ellas también son víctimas de trata de personas para la explotación sexual1 (Mujica, 2013; Mujica y Cavagnoud, 2012).

La investigación en la que se enmarca este artículo inició en el año 2010 y tuvo cuatro períodos de trabajo de campo en los alrededores de los puertos fluviales madereros de Pucallpa2: el primero de once meses durante 2010, el segundo en el verano de 2011, el tercero en el verano de 2012 y el cuarto entre junio y agosto de 2013 (Mujica, 2013). En los cuatro períodos se realizó un registro etnográfico, observación, entrevistas y la reconstrucción de trayectorias de vida de las mujeres de esta zona. Se logró un extenso trabajo de documentación de primera mano, que incluye hasta ahora un archivo de más de 60 entrevistas en profundidad, un archivo fotográfico de más de 2000 imágenes y cerca de 300 páginas de transcripción de cuadernos de campo.

Este artículo plantea un tema específico en el marco de aquella investigación. se trata de la reconstrucción de la trayectoria, ciclo y reproducción de la explotación en la vida de un grupo de mujeres, esto en la línea de respuesta de dos preguntas: (i) ¿cuáles son las formas de explotación en la trayectoria de vida de las mujeres estudiadas? (ii) ¿cuál es la función económica la explotación sexual y de la trata asociada a la explotación sexual en aquel ciclo de explotación? La hipótesis central es que la explotación sexual y la trata son parte de un momento en una cadena de explotación más amplia, que atraviesa la trayectoria de vida de los sujetos, y que la disposición de la explotación sexual y de la trata en la estructura de la trayectoria está marcada más en el horizonte de las formas de violencia estructural (Farmer, 2004; Jiménez Bautista y Muñoz, 2004; Galtung, 1981; 1969) que en el terreno de un evento fortuito asociado al desarrollo del delito particular (trata de personas).

Para hacer el estudio de trayectoria en la biografía de los sujetos, se utilizó una muestra cualitativa de veinte casos para validación por saturación (estos datos fueron recogidos, sobre todo, entre 2010 y 2012). Los sujetos fueron mujeres de 25 a 35 años que vivían en los alrededores del puerto fluvial maderero de Pucallpa y que habían sido víctimas de explotación sexual o trata para la explotación sexual en algún momento de su vida. se hizo una selección direccionada a través de una red de contactos por «bola de nieve». se trabajó con entrevistas semiestructuradas y reconstrucción de trayectorias de vida, y se acompañó el registro con la sistematización en líneas de tiempo y sistematización de etapas de vida. Cada proceso de reconstrucción biográfica implicó un consentimiento informado no firmado y exposición clara y explícita a las informantes sobre las condiciones del estudio (Asociación Americana de Antropología, 1998, p. A4). Así, si bien la muestra puede implicar un sesgo por el modo de selección, permite generar datos concretos y mostrar una interpretación racional que puede ser extendida por analogía, pero que requiere ser corroborada por estudios de muestras más extensas y en otras partes de la región.

ELEMENTOS PARA COMPRENDER LAS FORMAS DE EXPLOTACIÓN SEXUAL EN LA VIDA DE LAS MUJERES SEGÚN LOS CASOS ESTUDIADOS

Primero: sobre la explotación sexual en el período de un año. Una constante de la muestra estudiada es que, durante el período de explotación sexual y trata asociada a la explotación sexual, hubo períodos intermitentes de explotación objetivamente registrable. Si los indicadores están marcados por (i) relaciones sexuales tarifadas; (ii) atención de estas relaciones sexuales en contextos específicos (bares, restaurantes, prostíbulos estables o itinerantes, etcétera); (iii) remuneración parcial a la víctima y parcial a su tutor (padre, madre, madrina) y a la explotadora o explotador, y (iv) los casos de trata pueden implicar también retención de documentos, enganche por deudas o compra-alquiler del cuerpo del sujeto-víctima a un poseedor anterior (madre, padre, por ejemplo), es claro que estas dinámicas no aparecen de manera regular en el tiempo, como una constante, sino más bien como parcelas de tiempo de dedicación.

No siempre es así [...]. Yo trabajaba [en la taberna] desde diciembre que acababan las clases del colegio hasta abril que volvían a comenzar. Había chicas que trabajaban desde enero a marzo, o desde octubre [...] pero no todo el tiempo (Carla, 21 años).

Las chicas mayormente están por meses en el campamento. A veces tres meses, a veces cuatro, a veces hasta seis o siete meses. [...] Es raro que se queden sin regresar, siempre regresan, aunque sea unos meses, o unas semanas. Son así, por tiempos cortos siempre (Ernesto, 38 años, talador).

Así, por ejemplo, durante un año las formas de la explotación sexual aparecen, por lo general, en períodos de tres a siete meses en los casos de la muestra de estudio. Estos meses tienen una concentración estacional entre enero y abril, y entre julio y septiembre (lo que coincide con los períodos de mayor lluvia o de incremento de la tala de madera o tráfico de objetos). Así, es posible pensar tanto en una lógica estacional de la explotación asociada a la demanda, y una demanda asociada a la economía extractiva. Asimismo, es posible pensar en una dinámica compartimentada durante el año3.

Esto se muestra con más claridad en la síntesis realizada en la tabla siguiente, en donde cada año en el registro declarado por las informantes muestra períodos intermitentes de explotación sexual (en prostíbulos, tabernas o bares o en campamentos madereros). Esto sugiere que, si bien el fenómeno es recurrente y constante, no parece ser permanente en el tiempo.

 

 

Segundo: sobre la línea de explotación en la trayectoria de vida. Es importante dar cuenta de dos grupos de datos relevantes: por un lado, aquellos que indican que la explotación sexual aparece y desaparece en la reconstrucción de la trayectoria y, por lo tanto, que no hay evidencia en los casos registrados que indiquen que constituye un fenómeno permanente en la trayectoria (en el lapso de un año). Por otro lado, es importante entender que sí hay datos que indican que la explotación (no necesariamente sexual) es constante y que aparece de diversas formas en la trayectoria de vida de los sujetos (en el lapso de varios años).

Así, una abrumadora constante de la muestra indica que la cadena de explotación en la trayectoria de vida tiene varias etapas, en una figura que sugiere una división etaria, sexual y social del trabajo-explotación (Bozon, 2002; Bourdieu, 1998) que concentra a las niñas-adolescentes-mujeres en (i) una cadena de explotación que lleva del acopio de astillas de madera u otras actividades de recolección (entre los 2-3 y 5-7 años de edad), (ii) al trabajo en la cocina con sus madres, tías o madrinas (entre los 5-7 y 8-12), (iii) a la venta de comida ambulatoria (entre los 6-8 y 12-15), y (iv) al ingreso a la asistencia de cocina en campamentos, tabernas y restaurantes que implican la explotación sexual (después de los 12 años de edad). Sin embargo, la explotación sexual y la trata para la explotación sexual parecen no ser fenómenos permanentes sino estar concentrados en un momento de la trayectoria y detenerse con la reproducción y la maternidad entre los 19 y 25 años, después del segundo hijo.

Aquel es un momento importante en la trayectoria, pues muchas de estas mujeres modifican la línea de vida con la maternidad y el asentamiento matrilocal. Las hijas e hijos repiten el ciclo y reproducen la cadena: los niños en el trabajo con la madera, y las niñas en el trabajo en la cocina y en la explotación sexual. Es importante indicar que esta secuencia no es una regla, sino una reconstrucción heurística de los elementos recurrentes en la dinámica de los veinte casos estudiados.

¿Qué explica la ruptura de la cadena? Los casos registrados muestran una relación con la maternidad; sin embargo, no se trata de una relación asociada al cambio de responsabilidades o incorporación de la crianza como una nueva dedicación de tiempo. Esto es claro, pues el primer hijo o hija no determina, en casi todos los casos, la ruptura de la cadena de explotación o trabajo, sino recién la aparición del segundo o el tercer hijo o hija. Por lo tanto, lo que aparece en este terreno tiene una relación más clara con la traslación del desgaste energético en el trabajo y en los ingresos relativos de la madre a la descendencia. Veamos la tabla 2 de síntesis.

 

 

Tercero: elementos comunes sobre el cambio de períodos en la trayectoria. ¿Qué elementos comunes aparecen en el cambio de los períodos en la línea de la trayectoria? Primero, en los casos estudiados aparece una constante referida a los ingresos monetarios que se incrementan con el incremento del desgaste energético de trabajo y tiempo de dedicación del sujeto a algún tipo de función. La variable etaria y el género aparecen también como elementos importantes en la transformación de las formas de explotación (Chiarotti, 2005).

Así, la recolección de astillas de madera (o actividades similares de recolección) está concentrada en grupos etarios que tienen menos posibilidades de desgaste energético (niños-infantes y ancianos) (Mujica y Tuesta, 2014), de ahí que después de esa etapa se ingrese al campo de aprendizaje de labores asociadas a una división sexual del trabajo (mujeres a la cocina, varones a la madera y extracción de elementos). i) Lo importante es la función constante de producción de algún tipo de valor-ganancia a través de mecanismos de uso del cuerpo (cuerpo-herramienta en casi todos los momentos de la trayectoria de vida: recolección de astillas de madera, producción de carbón, asistencia de cocina, explotación sexual) (Sorensen, 2005).

ii) El cambio de las etapas en la trayectoria está asociado al ciclo de vida y a las etapas de desarrollo del cuerpo, en tanto posibilidad de desgaste energético y uso de la fuerza de trabajo, y a la división social, etaria y sexual del trabajo.

iii) Al mismo tiempo, un factor importante del sistema y de la trayectoria es que es necesario generar algún tipo de ingreso en un contexto de precariedad y pobreza (Cavagnoud, 2011, 2009; OIT, 2007; OIT-IPEC, 2007) que genere elementos para la manutención y supervivencia, y estos elementos parecen estar ligados a maneras de explotación de la fuerza de trabajo físico y del cuerpo en diferentes formas.

Cuarto: sobre el cambio de períodos en la trayectoria y la reproducción de la explotación. Los datos muestran dos formas de complexión del fenómeno. El primero es el que muestra una trayectoria lineal asociada a las etapas en la vida de la persona (una flecha si es que se tratase de un diagrama geométrico) y que muestra una transformación-sucesión de las formas de explotación (tabla 2). El segundo es un ciclo, que se genera con la conexión entre las formas constantes de explotación de la trayectoria y la traslación del desgaste energético a un tercero (muchas veces la descendencia). Así, la manutención de las formas de explotación no está determinada por la permanencia de un sujeto concreto en la dinámica de explotación como víctima permanente, sino por la reproducción de las formas de la explotación intergeneracionalmente (o con la captación de un tercero).

Los datos de campo sugieren que las formas de explotación parecen estar dispuestas en una estructura cíclica, en donde se traslada a la descendencia (o a un tercero) el desgaste energético del trabajo para producir ganancias económicas, excedente económico o algún tipo de recurso para la supervivencia. si bien la trayectoria (flecha) muestra cadenas evidentes y transformación de las prácticas de explotación, el ciclo muestra la permanencia del fenómeno incluso cuando los actores terminan el período de explotación sexual y trata asociada a la explotación sexual en la trayectoria biográfica individual.

La muestra de casos estudiados tiene una constante importante en la reproducción de la explotación. Por un lado, parece ser la traslación de la explotación del cuerpo de sí-misma a la explotación del cuerpo de otro. Esa conexión está asociada a la descendencia en muchos casos, de manera que son las hijas y los hijos los que inician la reproducción del ciclo (es sintomático que el período de inicio de aporte a la canasta familiar se inicie en los primeros tres años de vida, por ejemplo con la recolección de astillas de madera para producir carbón), que lleva a las niñas a la trayectoria que desemboca muchas veces en la explotación sexual comercial. Así, solo hay cuatro casos de la muestra (C11, C12, C14 y C18 en la tabla 2) en los que los sujetos no tienen descendencia (y también se trata de los casos de mayor duración relativa de la cadena de explotación).

Del mismo modo, parece ser que no se trata del primer hijo-hija, sino la marca producida a partir del segundo hijo-hija la que genera un quiebre en la lógica de explotación. Esto puede deberse a que, cuando se tiene el segundo o tercer hijo-hija, el primero ya tiene la edad suficiente para incorporarse en una nueva trayectoria de producción-explotación. y si bien esto es algo que ha ocurrido con claridad en la muestra estudiada, es necesario ampliar las investigaciones para evitar un posible sesgo.

 

 

Por otro lado, las conexiones entre las etapas de la trayectoria muestran que no es difícil pasar de una situación de víctima de explotación a una condición de explotadora-victimaria. Ello es posible en el uso de la descendencia (o de un tercero) como sujetos de explotación y producción de valor, y como valor de cambio en el caso de la cesión del cuerpo para la explotación sexual por otro actor (tratante, proxeneta). También es evidente en los casos en el que mujeres explotadas-víctimas se convierten en victimarias y tratantes, generando espacios de concentración del negocio y maximizando recursos (personas) y actividades (prostitución, comercio de alimentos, venta de bebidas alcohólicas) para la generación de una mayor ganancia (Mujica, 2013).

Desde los 12 años hasta los 24 trabajé en la cantina de [nombre del dueño de la cantina] y ahí tenía servicios [sexuales] con los clientes. [...] depende del día, podía atender dos, tres o cinco, o depende [...] cuando a los 24, 25 así ya dejé de trabajar ahí [...] ya después fui conociendo mejor, mejor el negocio, puse mi puesto de comida, de ahí pedía cerveza [concesionada] para vender, de ahí ya puse mi cantinita con su restaurante y también contraté a dos chicas para que atiendan [...] sí, daban servicio, porque es parte del negocio, ya una saca de ahí su negocio (Patricia, 35 años).

No toda la vida te vas a dedicar a eso [prostitución], cuando tienes tus hijos ya tienes que es distinto, tienes que hacer otras cosas. [...] dejé de atender a hombres… a veces te piden, pero ya no como antes, cuando era chibolita, es de vez en vez. [...] Hago pescado frito, carne cuando hay, maduro frito [plátanos], cerveza, trago corto, pero cerveza más que todo [...] tengo tres chibolas que atienden, preparan, sirven comida, también acompañan pues a los clientes [...] también les acompañan, pues, sí, dan sexo, yo las cuido, les vigilo para que estén bien [...]. Cobran y les cuido su plata, les doy un poco a ellas, un poco a su familia y un poco me quedo yo para el negocio (María, 34 años, dueña de un bar en la ribera del Ucayali).

CONSIDERACIONES FINALES: ELEMENTOS DE DISCUSIÓN

Primera consideración. Existe evidencia de campo suficiente para pensar en una constante en la trayectoria de vida de las mujeres de los casos estudiados en esta parte de la Amazonía peruana; trayectoria que muestra etapas en una cadena de explotación asociada al grupo etario de los sujetos, que las lleva del acopio de astillas de madera y actividades de recolección similares, al trabajo en la cocina con sus madres, tías o madrinas, a la venta de comida ambulatoria y al ingreso a la asistencia de cocina en campamentos, tabernas y restaurantes que implican la explotación sexual (sobre todo después de los 12 años). Estos elementos muestran que la explotación sexual y la trata asociada a la explotación sexual no son eventos excepcionales, sino continuidades de una cadena de explotación.

Segunda consideración. Lo anterior sugiere que en los casos de la muestra de estudio, la explicación del fenómeno de la explotación sexual está menos asociada a la participación del crimen organizado, y más de una práctica cotidiana en la lógica de organización y división social y sexual y etaria del trabajo y de violencia estructural (Tortosa, 1994; Galtung, 1981; 1969). Ello explica la larga trayectoria de trabajo peligroso, explotación laboral, explotación sexual, asociada a desigualdades económicas, de género, etarias, etcétera. Los datos de campo muestran trayectorias y ciclos de explotación, y estos elementos parecen estar asociados a contextos específicos de precariedad, pobreza y desigualdades, y a formas de violencia estructural que preceden —con mucho— la aparición de ilícitos penales específicos como la trata de personas. de este modo, no es posible entender el fenómeno de la explotación sexual ni la trata para la explotación sexual, sin el estudio del contexto local y de las formas de organización de la familia, de la economía doméstica, la cadena de producción, las formas del trabajo, etcétera.

Tercera consideración. El carácter estacional de la explotación sexual parece ser otra característica relevante. Es posible entender que la explotación sexual, como otras formas de explotación, se muestra como prácticas estacionales e intermitentes; aunque también se muestran prolongadas en este ritmo por varios años. Ello sugiere que en los casos estudiados no hay estabilidad en la explotación ni permanencia en el tiempo y, por lo tanto, es difícil pensar en lógicas estables de enganche como contratos sin fecha de caducidad o esclavitud strictu sensu. Al mismo tiempo, esto sugiere una hipótesis que requiere corroboración en campo: puesto que en los años de explotación sexual hay varios períodos mensuales intermitentes y en los que no sea lleva a cabo la práctica, es posible pensar que las mujeres realizan otro tipo de labores en esos meses para poder soportar la economía doméstica (posiblemente labores asociadas a la cocina, venta de alimentos o similares, o el trabajo en tabernas).

Cuarta consideración. En esas trayectorias hay un dato importante: la explotación sexual y la trata para la explotación sexual no son fenómenos permanentes, sino que están concentrados en un momento de la trayectoria y se detienen en un momento de la biografía. ¿Qué elementos parecen ser puntos nodales de conexión entre etapas de la trayectoria? El elemento central parece estar dispuesto en la reproducción y la maternidad, y entre los 19 y 25 años; así, después del segundo hijo, muchas de estas mujeres modifican la línea de la trayectoria de vida. Esto indica que es difícil encontrar permanencia biográfica en las lógicas de explotación sexual y trata asociada a la explotación sexual en los casos estudiados, y que la cadena de explotación se rompe. sin embargo, esta ruptura no implica la liberación sino la transformación de la trayectoria del sujeto en una cadena preexistente de desigualdades y de condiciones de dominación (Bourdieu, 1998). La explotación sexual y la trata para la explotación sexual no parecen ser el único problema (ni el problema central), sino un elemento más dentro de una larga trayectoria de explotación y un ciclo de precariedad que no empieza con la explotación sexual ni termina con esta.

Quinta consideración. ¿Cuál es la función de la maternidad en este ciclo? se trata de un índice material de control metodológico de la cadena económica. ¿Qué elementos modifica la maternidad? Con la maternidad y el asentamiento matrilocal, las hijas e hijos de los casos estudiados en la muestra repiten el ciclo y reproducen la cadena: los niños en el trabajo con la madera, y las niñas en el trabajo en la cocina y en la explotación sexual. ¿Qué variables aparecen en el carácter longitudinal de la biografía? variables de género que explican las desigualdades, variables asociadas a la conceptualización de lo indígena, pero también variables económicas que sugieren conexiones entre estos elementos sin excluirlos. Así, parece ser la producción y supervivencia económica la que permite una línea metodológica para dar cuenta de la transformación de la biografía y las etapas del ciclo. Esto muestra que las formas de explotación cambian, pero la explotación se mantiene en el sujeto o en el control del sujeto a un tercero-explotado. La paradoja es que para cortar la trayectoria de explotación sexual en las lo sujetos-víctimas es necesario trasladar el costo relativo de la ganancia-renta a un nuevo cuerpo, es decir, reproducir cíclicamente la explotación en un tercero (la descendencia o la captación de nuevos sujetos-explotados).

 

REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS

Asociación Americana de Antropología (1998). Código de ética de la Asociación Americana de Antropología. Recuperado el 1 de mayo de 2014 de http://es.scribd.com/doc/96033798/Codigo-de-Etica-Antropologico.         [ Links ]

Bourdieu, Pierre (1998). La domination masculine. París: du seuil.         [ Links ]

Bozon, Michel (2002). Sociologie de la sexualité. París: Nathan Université.         [ Links ]

Capital Humano y Social (2006). Situación de la aplicación de la Ley 28251 para el combate a la explotación sexual comercial de niños, niñas y adolescentes. Lima: CHS-Alternativo.         [ Links ]

Capital Humano y social (2010). La trata de personas en el Perú. Normas, casos y definiciones. Lima: CHS-Alternativo.         [ Links ]

Cavagnoud, Robin (2011). Entre la escuela y la supervivencia: trabajo adolescente y dinámicas familiares en Lima. Lima: IEP, IFEA y Telefónica.         [ Links ]

Cavagnoud, Robin (2009). Sociología de la supervivencia: las adolescentes en situación de comercio sexual en Lima. Bulletin de l’Institut Français d’Études Andines, 38(2), 327-357.

Chiarotti, susana (2005). Traite des femmes en Amérique Latine, migrations et droits humains. Alternatives sud. Prostitution, la mondialisation incarnée, XII(3), 67-88. Louvain la Neuve.

ECPAT (2005). ¿Mercancía comercial?: cómo hemos creado la demanda para la explotación sexual comercial de niños, niñas y adolescentes en el Perú. Lima: ECPAT.         [ Links ]

Farmer, Paul (2004). An Anthropology of structural violence. Current Anthropology, 45(3), June.

Flora Tristán (s.f.). Diagnóstico sobre trata de mujeres, niños y niñas en ocho ciudades del Perú [         [ Links ]pdf].

Galtung, Johan (1969). Sobre la paz. Barcelona: Gedisa.         [ Links ]

Galtung, Johan (1981). Contribución específica de la irenología al estudio de la violencia y su tipología. La violencia y sus causas. París: Unesco.         [ Links ]

Jiménez Bautista, Francisco y Francisco Adolfo Muñoz (2004). Violencia estructural. En Mario López Martínez (dir.) et al. Enciclopedia de Paz y Conflictos (pp. 1166-1168). Granada: Editorial de la Universidad de Granada.         [ Links ]

Mujica, Jaris (2013). The microeconomics of sexual exploitation of girls and young women in the Peruvian Amazon. Culture, Health & sexuality: An International Journal for Research, Intervention and care, 15 (suplement), 141-162. doi:10.1080/13691058.

Mujica, Jaris (2014). Elementos comparados del impacto de la trata de personas en la salud de víctimas adolescentes en el contexto de la minería ilegal de oro en madre de Dios. Lima: Anesvad, Promsex, OMS-OPS.         [ Links ]

Mujica, Jaris y Robin Cavagnoud (2011). Désirs et représentations entre deux ailleurs nationaux: les formes de tourisme sexuel à Pucallpa (Amazonie péruvienne). Texto inédito.         [ Links ]

Mujica, Jaris y Robin Cavagnoud (2012). Prostitution adolescente et économie domestique dans le contexte portuaire de Pucallpa (Amazonie péruvienne). Cahiers des Amériques Latines, 68, 145-160. París: Institute des Hautes Etudes des Amériques Latines, sorbonne Nouvelle, Paris III.

Mujica, Jaris, Nicolás Zevallos y Sofía Vizcarra (2013). Estudio de estimación e impacto de la violencia sexual contra mujeres adolescentes en un distrito de la Amazonía peruana. Lima: AECID, Promsex, Interarts.         [ Links ]

Mujica, Jaris y Diego Tuesta (2014). Dinámicas de explotación económica y trabajo infantil peligroso en las carboneras de Manantay. En prensa.         [ Links ]

OIM y Movimiento El Pozo (2006). Trata de mujeres para fines sexuales comerciales en el Perú. Lima: OIM.         [ Links ]

OIT (2007). Imperdonable. Estudio sobre la explotación sexual comercial de la infancia y la adolescencia en Perú: Cajamarca, Cusco, Iquitos y Lima. Lima: OIT.         [ Links ]

OIT-IPEC (2007). Trabajo infantil: causa y efecto de la perpetuación de la pobreza. Recuperado el 1 de mayo de 2014 de http://white.oit.org.pe/ipec/documentos/trab_inf_causa_efecto_pobreza.pdf        [ Links ]

Sorensen, Bente (2005). Amérique Centrale: traite et commerce sexuel des enfants. Alternatives sud, XII(3), 165-176, Louvain la Neuve.

Tortosa, josé (1994). Violencia y pobreza: una relación estrecha. Papeles, 50, 31-38.

 


* Una versión preliminar de este artículo fue expuesta como una ponencia en el III Congreso Latinoamericano sobre Trata y Tráfico de Personas el 17 de julio de 2013 en la Universidad de Los Andes de Bogotá, Colombia.

1 La definición estándar indica que «por trata de personas se entenderá la captación, el traslado, la acogida o la recepción de personas, recurriendo a la amenaza o al uso de la fuerza u otras formas de coacción, al rapto, al fraude, al engaño, al abuso de poder o de una situación de vulnerabilidad o a la concesión o recepción de pagos o beneficios para obtener el consentimiento de una persona que tenga autoridad sobre otra, con fines de explotación [...]». (Protocolo para prevenir, reprimir y sancionar la trata de personas). La definición peruana indica: «El que promueve, favorece, financia o facilita la captación, transporte, traslado, acogida, recepción o retención de otro, en el territorio de la República o para su salida o entrada del país, recurriendo a: la violencia, la amenaza u otras formas de coacción, la privación de libertad, el fraude, el engaño, el abuso del poder o de una situación de vulnerabilidad o la concesión de pagos o beneficios, con fines de explotación (venta de niños) para que ejerzan la prostitución, someterlo a esclavitud sexual u otras formas de explotación sexual [...]» (artículo 153 del Código Penal peruano). De manera que «la trata de personas implica al menos captación, recepción y explotación de un sujeto. y si bien tiende e implica una forma de explotación, la trata y la explotación (laboral o sexual por ejemplo) no son el mismo fenómeno. Debe quedar claro que en términos criminológicos existen sujetos-víctimas que, estando en condiciones de explotación, no son necesariamente víctimas de trata de personas» (Mujica, 2014, pp. 10-12).

2 Pucallpa es la capital y única ciudad importante de la región Ucayali. Con más de 270 000 habitantes (69% de la población de este departamento), es una ciudad de tránsito para el comercio en donde los puertos fluviales son centrales, sobre todo para el transporte y comercio de madera, y la principal vía de comunicación. Esto genera la presencia de cientos de embarcaciones de todos los tamaños y la de estibadores, trabajadores portuarios y navegantes. se trata de una economía sostenida en el comercio, la industria maderera y el turismo interno y, por lo tanto, los habitantes se dedican mayoritariamente a unas cuantas actividades económicas (concentradas en la industria maderera, la venta de abarrotes y el transporte en el caso de los varones, y la venta de abarrotes, frutas y comida, así como el trabajo doméstico en el caso de las mujeres).

3 Esto es importante, pues permite discutir con las afirmaciones y explicaciones que sugieren que la coacción y la explotación sexual tienden a ser constantes y permanentes en el tiempo; que los modos de enganche generan condiciones de esclavitud (OIM y Movimiento El Pozo, 2006; CHs, 2010; 2006; Flora Tristán, s/f). Así, es posible pensar que esas afirmaciones pueden no ser del todo precisas para el universo de los casos, al menos respecto de la evidencia de la muestra de este estudio. Sin embargo, es claro que esto no quiere decir que esas lógicas no existan, sino que la explotación y la trata de personas tienen diversas formas y modalidades.

 

Recibido: abril 2014.
Aprobado: julio 2014.